sábado, 19 de julio de 2008

El museo Sorolla de Madrid


Hace unas semanas mi mujer me convenció para ir a Madrid para "echar" el fin de semana y uno de los puntos que teníamos en nuestra agenda era el Museo Sorolla, ubicado en la antigua casa del magnífico pintor valenciano y que podemos encontrar en el centro de la capital.

Sinceramente creo que pocas veces en la vida he visto más justificada mi pasión por el dibujo y la pintura que cuando estuve paseando por este coqueto pero impresionante museo. Ya conocía ciertas obras de Sorolla (Don Joaquín) y sabía más o menos lo que iba a encontrar, pero debo reconocer que es el único museo de los que he visto en los últimos años que me ha impresionado realmente.

El estilo de pintar de Joaquín Sorolla es muy especial y característico. Predominan los colores. Los blancos son muy blancos y espectaculares. Los tamaños de sus obras son descomunales. Pero sobre todo ello está ver el arte tan extraordinario con que desarrollaba toda su obra. Es curioso la cantidad de obras en las que aparecían todos los miembros de su familia (no quiero ni pensar el tiempo que dedicaron a posar para su esposo y padre). El museo es, además, la casa donde él mismo vivió y trabajó, lo cual le confiere un halo adicional de interés a la visita.

Recomiendo sinceramente que visitéis sin prisas este museo. Dedicad tiempo al jardín. Un magnífico jardín que invita a quedarse un rato oyendo (sí, oyendo en el centro de Madrid) el agua de las fuentes. También os recomiendo que solicitéis en la puerta una "audio-guía", que son gratuitas (solo hay que dejar el DNI) y te ayudan a comprenderlo todo mucho mejor.

A quien le guste el dibujo, la pintura o, incluso, las películas de Tarzán, le recomiendo sinceramente esta visita. Me lo agradeceréis.

1 comentario:

Alberto Ramos dijo...

Suscribo cien por cien la recomendación. Es un museo de los que suelen pasar desapercibidos pero que merece la pena ser visitado. Buen comentario.