viernes, 26 de febrero de 2010

Éxito, comics e Internet

Nada hacía presagiar hace tan solo una década que las tecnologías de la información y las telecomunicaciones iban a influir de una forma definitiva en nuestras relaciones personales y profesionales. Había quien auguraba que Internet iba a producir un cambio de tendencias y de hábitos sin precedentes que nos iban a afectar a todos. Y la verdad es que así ha sido.

En el mundo editorial, y en concreto en el contexto del cómic, todavía hay muchos autores y aficionados con los que hablo en alguna ocasión que ven en este fenómeno más a una amenaza que a un aliado. Sea un como fuere, el caso es que no podemos darle la espalda a una tecnología que ya lo ha cambiado todo. No se trata de ser un devoto de la tecnología, ni tan siquiera un aficionado a Internet, tan solo hay que abrir los ojos y ver como Internet está presente en la mayoría de las cosas más cotidianas, aunque no lo veamos.

Es por ello que mi consejo siempre es el mismo: hazte un aliado de la corriente y no trates de nadar contra ella. En el contexto que nos ocupa, el de los comics, me gustaría analizar en voz alta la forma en que se puede sacar partido de esta situación.

Quiero proponeros siete ideas a fin de orientar a quienes estén un poco perdidos y abrir el apetito para futuros posts en los que profundizaremos sobre algunas de estas cosas.

Primera idea: Identifica tu singularidad.
Es importante que sepas identificar aquellas características que te hacen único como autor. Puede ser una forma especial de pintar, un tipo de personaje atractivo, guiones muy trabajados o un trazo elegante. Seguro que ya tienes una idea sobre aquello que te diferencia de otros autores. Y lo primero que tienes que tener claro es que si los demás no conocen tu trabajo, es difícil que lo valoren. Internet es una herramienta que te permite darte a conocer por un coste ridículo, y dependiendo tan solo de ti mismo. Pero primero debe s averiguar aquello que te hace diferente para potenciarlo y que los demás podamos percibirlo. Eso es lo que te dará valor: tu singularidad. Y seguro que la tienes.

Segunda idea: Sé consciente de que si no estás, no existes.
Es una frase que ya se escuchaba en el año 1995 y la gente se reía diciendo esa frase de... “¡Este nos quiere vender algo!”. Pero es cierto. Plantéate que hoy en día todo aquel que precisa saber de alguna cosa lo primero que hace es irse al ordenador y buscarlo en Internet. Tú también lo haces. Entonces, no debes dudarlo, si te buscaras a ti mismo en Internet ¿te encontrarías?. Y, ¿qué encontrarías sobre ti?.

Tercera idea: Identifica las herramientas.
Internet es un mundo en sí mismo, pero se trata tan solo del vehículo sobre el que trabajan muchas herramientas diferentes. Tu labor debe ser averiguar aquellas que te son más útiles para darte a conocer, vender tus trabajos e incluso vivir de esto del cómic (cosa a la que muchos aspiran, por cierto, y pocos consiguen). El caso es que, para empezar, debes tener un correo electrónico con el que localizarte, esto es imprescindible. Disponer de una página web donde mostrar tus trabajos es muy aconsejable, así como tener un blog personal donde escribir las idioteces que se te pasan por la cabeza, como yo hago, por ejemplo. Y, lo más importante, saber como promocionar todo eso mediante el uso adecuado de las redes sociales, aspecto este, del que hablaremos a continuación.

Cuarta idea: Saca partido a las redes sociales.
Hace unas semanas tuve ocasión de volver a ver una película magnífica que es “Hacia rutas salvajes” (Into the wild) donde se relataba una historia real sobre un muchacho que se fue a Alaska en solitario para ser feliz según sus sueños de libertad. Su conclusión fue que “la felicidad plena no se alcanza si no puedes compartirla”. Lo mismo ocurre con el trabajo que puede suponerte la presencia en Internet. Un cómic publicado que nadie conoce, que nadie comparte, morirá solo. Las enormes posibilidades que nos brindan las redes sociales para difundir nuestros trabajos son poco utilizadas y estoy convencido de que son actualmente herramientas poderosas de comunicación que van a más. Un próximo post lo dedicaré a este tema ya que me preguntan frecuentemente sobre como sacarles partido. Os asombraréis.

Quinta idea: Márcate un objetivo claro y trabájalo.
Esta idea es una “perogrullada”, pero no es menos cierto que hay que trabajar con objetivos concretos. No vale eso de decir: “ya estoy en Internet, así que voy a verlas venir”. No, hay que marcarse varios escalones para ir subiéndolos poco a poco. Es igual que cuando dibujáis un cómic. El primer paso es disponer de un guión pulido y brillante (lo cual puede suponer semanas de trabajo). A continuación, hay pasos como el boceto, el entintado, el coloreado, los efectos finales y la edición. Desde el punto de vista comercial o lucrativo, el objetivo puede ser editar un cómic en papel, conseguir x miles de visitantes a vuestra web, o conseguir vuestro primer millón de euros (supongo que este último puede parecer complicado, pero la lotería es más esquiva, seguro).

Sexta idea: No solo es necesario conocer las herramientas sino saber usarlas.
Alguna vez me han llamado para dar charlas específicas sobre alguna herramienta de dibujo y un aspecto sobre el que insisto permanentemente es que la creatividad de un autor, su tesoro más preciado, no es nada si no sabe plasmarla en algo concreto. Las herramientas de dibujo, tanto las convencionales como las digitales, tienen muchos secretos que tan solo la experiencia nos llegará a mostrar. De igual forma, las herramientas que Internet pone a nuestra disposición es necesario que las aprendamos para sacarles todo el partido necesario para conseguir la meta que nos hayamos propuesto. Dedicadle todo el tiempo que haga falta a conocer las posibilidades de Internet y el éxito estará más cerca.

Séptima idea: Lo importante no es llegar sino mantenerse.
En ocasiones puede llegar a parecer fácil llegar a tener ciertas cotas de éxito en Internet (web, blog, redes sociales, etc.) y, de hecho, puede llegar a serlo. Un amigo mío presumía hace poco de haber llegado a tener un Page-Rank de 4 con su página web (un parámetro que por sí solo no promete casi nada, por cierto), pero se conformó con eso y rápidamente bajó dos puntos. Lo que quiero decir con esto es que si de verdad pretendemos tener éxito utilizando las herramientas de Internet, hay que trabajar diariamente en ello. Es importante plantearse un trabajo constante para conseguir a medio plazo resultados más estables.

En definitiva, Internet es un mundo tecnológico en el que todos tenemos cabida y en el que es factible encontrar la vía adecuada para tener éxito como artista. De todas formas, si te conformas tan solo con entrar un buscador para saber cuales son los concursos de cómic que están a tu alcance...pues ya te habrá servido para algo.