domingo, 28 de marzo de 2010

Frikicultura y juventud

Esta semana pasada me han llegado la bases de cinco nuevos concursos de comics que han aparecido en diversos medios y a pesar de que pueda ser reiterativo, dado que este tema lo he tocado en diversas ocasiones, creo que debemos hacer un esfuerzo en separar la imagen del “dibujante de comics” de aquella otra de “jovenzuelo friki” que parece que es la que se nos asocia inherentemente.

En esas mencionadas cinco convocatorias no puede presentarse nadie que tenga más de 35 años, lo cual lleva aparejado que me estén llamando viejo, siendo tan solo un cuarentón (con corazón de niño pero cuarentón a fin de cuentas).

Por otro lado, en tres de ellos, el concurso se enmarca en sendas semanas o certámentes de cosplay, maquetas, videojuegos, tatoos, goticismo y alguna que otra cosa más. Con todos mis respetos hacia los colectivos mencionados, creo que los dibujantes de comics, e incluso los que son aficionados a los mismos, no se les debe prejuzgar atribuyéndoles adjetivos que no les pertenecen. No me cabe duda de que los certámenes luchan arduamente por sobrevivir económicamente y que dicha variedad de contenidos se lo facilita, pero creo sinceramente que deben encontrar otras vías que no insulten a la inteligencia de los artistas, cuando los haya.

Es necesario que se profesionalicen estos temas, que se respete a los autores y que se asuma que los comics son cultura, no “friki-cultura”.

Respecto a lo de la juventud, es posible que en las delegaciones de CULTURA no se les atribuya a los comics tal consideración, lo cual no deja de ser una falta de “idem”. Quizás sea por eso que las delegaciones de juventud vean un nicho para generar actividades y recibir subvenciones. Pero hay muchos creadores que no necesariamente empiezan a dibujar a los dieciséis años y que aspiran a ser admitidos en los concursos, aunque solo sea por el placer de participar y plantearse retos de mejora personal. Eso, por otro lado, ofrecería una mayor diversidad de contenidos y percepciones a los admiradores de este arte.

En mi página de Facebook no pude resistirme a publicar la pasada semana una reseña sobre la forma en la que voy a tener que presentarme en el futuro a los certámenes de comics: vestido de colegial (ver imagen adjunta, que algún día será realidad). Prometeré por Snoopy a quien me lo pregunte que tengo tan solo veinte añitos, incluso menos. No sé si colará o, por el contrario, me echarán a patadas, pero por lo menos servirá para reivindicar algo que considero justo.

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2 comentarios:

Juan José dijo...

Tienes toda la razón en respecto que los adjetivos atribuidos a los profesionales o amantes del cómic insultan la inteligencia del artista. Y estoy convencido que los certámenes, al menos la mayoría de ellos, nacen con la consiguiente remuneración de una subvención, casi siempre sacada a concurso por el “departamento de juventud” del organismo en cuestión, lo que obliga a colocar una edad límite determinada. Pasa lo mismo si quieres sacar a delante una revista o fanzine con ayuda estatal, obliga que el presidente del mismo sea menor de una edad límite y de esa manera beneficiarse de la subvención de ese “dep. de juventud”. Lo que hace que pensamos que el universo del cómic para estos organismos solo este dedicado a personas que ellos consideran “inmaduras” no teniendo el cómic el mismo grado de aceptación cultural que otros medios como la literatura, pintura o fotografía. Bueno te dejo la dirección de mi blog donde los diferentes artistas que les apetezcan puedan presentar una obra, si tienes algo que presentar o algún amigo de este blog, pues pasara por aquí www.porelpropioautor.com Vale, al final de tanto rollo solo me hice publicidad.

Jerónimo Sánchez dijo...

Me parece un post muy adecuado a los tiempos que corren. Lo único que se puede hacer en los organismos oficiales es lo que se subvenciona. Y se subvenciona todo aquello que no vale lo suficiente como para que valga algo. Lo siento por el autor del blog, pero esto no va a cambiar.