miércoles, 3 de noviembre de 2010

"e-book", "i-pad" y cómic

Paradojas de la vida. Hace unas semanas explicaba en este mismo blog las bondades y los vicios de los nuevos libros digitales y pocos días después fui testigo directo, cuando no implicado, en la disputa entre un autor y su editor sobre la forma en la que se debía realizar electrónicamente la nueva obra del primero.

Supongo que el autor, al cual llamaremos Paco (ya que estoy seguro que él no querrá que se sepa que se trata de Ernesto García), una persona muy ávida de tecnología, se le ocurrió plantearle a la editorial hacerlo en formato de libro electrónico. Un e-book, para entendernos.
Paco se puso en contacto conmigo y me pidió consejo sobre como abordar la tarea de sacar un libro digital al mercado y que, además, estuviera bien realizado. La idea que él traía al respecto iba poco más allá que la de editar el libro en formato PDF y ponerlo a disposición de los lectores por medio de Internet. Incluso deseaba contrastar la posibilidad de traspasar al mismo formato sus dos libros anteriores, ya editados en papel. Además, para más embrollo, se proponía (aparentemente en serio) que se vendieran grandes cantidades por Internet aprovechando la campaña de Navidad.

Lo primero que hice fue tratar de aclararle el concepto de “libro-digital”. Veamos:

Un libro en formato PDF no es un libro digital sino un libro escaneado. La única diferencia con el libro tradicional, sobre papel, es precisamente esa; que tendremos la posibilidad de acceder a él mediante la pantalla de un ordenador o de un lector de e-books (o como quieran denominarlos). Un libro escaneado no es un “libro digital” sino un “libro en formato digital”.

El libro digital es mucho más que eso. Para entendernos, supongamos que encontramos en Internet una página web donde nos habla sobre un libro recién editado. Nos podríamos encontrar una sección en la que nos hablen de su autor, en este caso, Paco, donde nos hablarán de su formación, sus gustos, sus momentos de inspiración e incluso sobre lo que debe a hacienda. En otra sección de esa web podríamos encontrar todas las referencias, con abundante texto e imágenes (reales o ficticias) sobre el escenario donde se desarrolla la novela de Paco, al menos tal y como ha concebido esos escenarios el propio autor. Otra sección nos describiría a cada uno de los personajes, incluso podríamos verlos también tal y como los parió la mente de su autor. Incluso si se tratya de personajes históricos se podría ahondar en la biografía de cada uno de ellos. Seguimos navegando dentro de esa web y encontramos las críticas recibidas por el libro, comentarios de lectores o premios que ha alcanzado.

Además, en esa web de la que hablamos podemos acceder a un diccionario o glosario en el que descifremos aquellos términos más relevantes que aparecen en el libro. Incluso podremos encontrar una sección en la que los lectores intercambian opiniones o alternativas a la historia. Otra sección de esa web puede ser aquella en la que el propio autor nos habla sobre los anteriores libros que ha escrito. E incluso pudiéramos acceder a la compra online de sus respectivos libros digitales. Todo eso y mucho más es un libro digital.

En la práctica, podemos decir que se trata de un libro en tres dimensiones en el que podemos navegar y sumergirnos literalmente en todo su mundo tal y como salió de la mente del escritor.

No pude ver la cara de Paco, el autor, ya que todo esto lo fuimos tratando por medio de correos electrónicos, pero de lo que estoy seguro es de que la decepción se adueñó de todo su cuerpo al ser consciente de que su libro digital no podría estar a tiempo de la campaña de Navidad. Pero conociendo a Paco, sabía que no iba a dejar de intentarlo, cosa que ocurrió.

Eran casi las ocho de la tarde cuando sonó mi móvil. No era un número conocido, pero no soy reacio a recoger llamadas ya que nunca se sabe si alguna puede ser la esperada herencia de un tío americano al cual no conozco. En este caso se trataba de Alejandro, el editor de Paco.

El principio de la conversación fue sospechosamente prometedor ya que el Sr. Alejandro no paraba de elogiar mis dibujos, mi página web y cualquier otra cosa que llevara mi firma. Al cabo de unos minutos cambió el tono de la conversación y de sopetón soltó una pregunta incisiva: ¿Por qué le metes pájaros en la cabeza a Paco?.

Traté de explicarle, lo mejor que pude, lo mismo que he explicado unos párrafos más arriba sobre la revolución tecnológica, los libros digitales y las enormes posibilidades que ofrecen, pero no atendía a razonamientos. Para él no existía más que el papel. Me decía que los libros hay que tocarlos, olerlos, manosearlos, derramar el café sobre ellos y transportarlos bajo el sobaco a cualquier lugar a donde vayamos. Tras varios momentos tensos aunque educados decidimos dar por finalizada la conversación en tablas. Ninguno asumimos ni tan siquiera uno de los planteamientos de nuestro oponente.

Opino que el libro en formato papel debe seguir existiendo, es básico para la humanidad que podamos seguir leyendo, oliendo y acariciando los libros. Pero no por ello debemos obviar las posibilidades tan espectaculares que ofrecen los libros digitales. El avance de la sociedad y el respecto a la cultura no deben hacerse sobre el menosprecio a la tecnología, por muy sibilina que ésta le parezca a muchos, sino sobre la posibilidad que hay que darle al ser humano de elegir entre diferentes alternativas disponibles.

Elegir razonadamente es una virtud que diferencia al ser humano.

El mundo del cómic también hay que verlo desde esa misma perspectiva. No renunciemos ni al papel ni a las opciones que nos ofrece la tecnología. Es una pena que maravillosos autores de comics legendarios no estén ya con nosotros para poder recrear esos mundos. ¿Habéis visto alguna vez las fotos de Thule, residencia de la princesa Sigrid, novia del Capitán Trueno?¿Y conocéis acaso los ingredientes de la poción mágica que preparaba Panoramix?¿O habéis reconocido el plano secreto que nos lleva al lugar de la reunión anual de los druidas?¿O habéis visto las fotos que tomó Tintín del Yeti cuando visitó el Tibet?.

Son muchas las cosas que podemos recrear digitalmente y para las que necesitaríamos, sin embargo, muchas toneladas de papel.

Otro tema a debatir en este contexto es el de los derechos de autor, pero no hay nada que temer. Estoy convencido de que gracias a las publicaciones digitales (libros, comics...) los autores cobrarán más, desarrollarán y darán mayor satisfacción a su imaginación y, sobre todo, pondrán el camino más difícil a los piratas.

A fecha de hoy cualquier libro tarda menos en llegar a Internet en formato PDF que a las librerías. El último caso, flagrante, es el del recién presentado libro de Mario Vargas Llosa, del cual ya se puede obtener una copia en formato PDF en varios sitios de Internet. Con un libro digital lo hubieran tenido más difícil.

El caso es que Paco, a día de hoy, ya está trabajando en la versión digital de su libro y aunque reconoce que todavía le viene un poco grande la idea, está no solo ilusionado sino volcado en el proyecto, el cual estoy seguro que será un éxito. Por su parte, el editor no ha querido saber nada de este tema y aunque va a encargarse de la edición en papel del libro, ha renunciado (con matices) a la versión digital.

A veces pienso que debería cobrar por aconsejar a esta gente.
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1 comentario:

Carlos R.Laiz dijo...

No puedo estar más absolutamente de acuerdo. Conozco autores que incluso han creado un blog específicamente dedicado a su libro, donde los lectores pueden exponer todo tipo de comentarios: reflexiones, dudas, ideas, consultas... Por no hablar de contenidos extra: capítulos enteros que se caen de la edición impresa por falta de espacio, subtramas que sólo se esbozan en papel y se desarrollan en la web, la "edición comentada" por el autor, igual que en las películas DVD, donde se destripa el proceso creativo y se enumeran los cabezazos contra la pared en busca de inspiración, etc. El límite lo pone la imaginación, y eso creo que no le falta a nadie que sea capaz de presentarse en una editorial con un manuscrito bajo el brazo.