lunes, 19 de diciembre de 2011

Las cavilaciones del abuelo


Por fin vamos a empezar a publicar en el blog la serie de microcomics sobre "Las cavilaciones del abuelo", que nos va a deleitar con sus sarcásticas e hilarantes opiniones sobre política, crisis económica, corrupción, sociedad y cualquier otra idiotez que le pase por la cabeza.

El abuelo me ha prometido que no va a insultar a nadie pero que va a herir sensibilidades, sobre todo la de aquellos que no tienen la conciencia tranquila y no son capaces de reconocerlo.

El abuelo es una auténtica mosca coxonera.

Vamos a empezar en enero por lo que el abuelo y yo mismo ya tenemos ansia viva de que haya quienes se den por aludidos y que traten de portarse mejor. Y si no lo conseguimos, por lo menos habremos pasado un buen rato.

El abuelo, además de sarcástico, sabe idiomas y es por ello que lleva un año y medio dando vueltas por la revista SURPRISE MAGAZINE aunque, como todos sabemos, el humor americano es diferente al nuestro por lo que ha estado sometido en las últimas semanas a una intensa terapia de grupo.

Tened cuidado con el abuelo. Sabe más de lo que parece.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Cuaderno de viaje: Burgos


Hace unas semanas, aprovechando el día de Todos los Santos, hice una escapada con la familia a Burgos y a los yacimientos de Atapuerca. Cada vez que viajo me sorprendo de cuantas cosas me quedan aún por descubrir en nuestro espeso país. 

En un rato de descanso (cosa rara en estos viajes-relámpago) tuve tiempo de tomar unas notas en mi habitual cuaderno de dibujo sobre el Arco (o Puerta) de Santa maría, que da acceso a la plaza de la catedral de Burgos. El arco es bonito, pero lo que más me llamó la atención es la magnitud que tomaba al compararlo con el tamaño de las personas que pasaban a su lado. Todo en la vida, absolutamente todo, requiere tener una escala con la que medirlo ya que de lo contrario carecería de valor ...o le daríamos demasiado.


viernes, 18 de noviembre de 2011

Ilusión frente a impotencia

Hay días en que uno se siente feliz porque tiene la oportunidad de sentirse parte de algo importante. Para mí lo son mi familia, mi gente, mi país... Es por ello que cuando llega la hora de ejercer la democracia votando por mejorar este pedacito de terreno que políticamente nos pertenece me siento feliz de ser parte de esa movida y, de alguna manera, decidir con mi voto qué es lo que se va a hacer en los próximos años.

Después llega la cura de humildad cuando me doy cuenta de que mi voto no ha provocado el esperado vuelco electoral y además constato de que quien manda en este bendito país ya no vive aquí sino que dicta las órdenes desde lejos, amparado por una amplia mesa de nogal y rodeado de ordenadores y becarios que especulan con mi sueldo, mi hipoteca y mi coche.

En esta ocasión voy a votar con menos ilusión que otras veces ya que mi voto no va a echar de su sitio a especuladores, banqueros y grandes manipuladores que son, además, tan listos tan listos que nunca se presentan a unas elecciones como estas. Ya hay quien se presenta creyendo que puede cambiar algo.

Permitidme, no obstante, mantener la ilusión por que todo esto cambie algún día.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Cuaderno de viaje: El valle de Echo


Son muchos los atractivos naturales y humanos en el Valle de Echo (Huesca), pero lo más original son las chimeneas. Son como enanitos fumadores con gorro.

sábado, 22 de octubre de 2011

Buscadme en el monte

Muchas veces he comentado a quien me ha querido escuchar que si algún día me pierdo, que me busquen en lo alto del monte. ¿De cual? No lo sé, pero allá arriba las cosas se ven de otra manera. Estás tú y la naturaleza. Nada más.

Aquí abajo, en eso que llaman civilización, todo está torcido. El problema no está en que haya una crisis, que tiene que haberlas de vez en cuando, sino que ya estamos perdiendo incluso la ilusión ante un panorama que se desmorona ante nuestros ojos y la incapacidad de quienes nos gobiernan a todos los niveles.

Se nos pide a los ciudadanos que hagamos un esfuerzo, que seamos solidarios, pero permanentemente vemos como los políticos derrochan, como las grandes empresas especulan y como los bancos siempre ganan. Yo no tendría problema en cobrar menos si con eso puedo ayudar a personas de mi alrededor. Pero me niego a hacerlo ya que esos mismos políticos que me piden solidaridad (tanto los de derechas como los de izquierdas) después derrochan el dinero que no es suyo debido a la incompetencia de algunos, los intereses de otros, la absurda duplicidad de competencias y a la necesidad de un rédito electoral que no tiene nada que ver con las necesidades del ciudadano currante.

La gran empresa, por ejemplo, mira para otro lado mientras echa a la calle a doscientas personas, entre ellos un hermano, un cuñado o un vecino de cualquiera de nosotros. Con el dinero que dejan de invertir (que no gastar) en esos trabajadores especulan en los mercados con para obtener beneficios de la situación de penuria económica de otras empresas más pequeñas.

Y los bancos... ¡Ah, los bancos!. El gobierno les inyecta dinero para "salvar el sistema financiero" y después pregonan a los cuatro vientos que han conseguido un beneficio anual de un porcentaje indecente. A la vez, y esto de tapadillo, se reparten suculentos dividendos entre los miembros del consejo de administración. Sin embargo, sigo sin poder pedir o renegociar una préstamo que me permita salir adelante.

Veo cada día los coches oficiales con chofer que campan por las calles; veo como se celebran fiestas y festivales a cargo de los ciudadanos o como se organizan seminarios y cursos absurdos para ser mejores en competencias incompetentes.

Me gustaría poder votar a algún político que tenga agallas para sacarnos adelante, pero la democracia en nuestro país carece de personas que tengan reaños. Al menos no los conozco. Todos obedecen al dictado de sus partidos y, por tanto, a la necesidad de obtener votos cada poco tiempo.

Quiero un político sin miedos ni hipotecas ideológicas que diga ¡BASTA!.

Por citar un par de ejemplos básicos: Todos saben que el problema sanitario se solucionaría con el copago, pero "es impopular". Todos son coscientes de que existe duplicidad de prestación de servicios entre administraciones, pero cada vez se organizan más y más cosas innecesarias. Todos saben igualmente que es necesario meter mano en los beneficios impúdicos de la banca y corporaciones financieras. Todos saben mucho... pero no hacen nada.

Mientras tanto debemos permanecer aquí, en las tierras bajas, esperando la siguiente medida económica que a buen seguro afectará a nuestros bolsillos, el de los que tenemos nómina y el de aquellos que, por desgracia ya ni siquiera la tienen. También afectará, y de qué manera, al autónomo que ha invertido su vida y la de su familia en sacar un negocio adelante y no le quedará más que llorar ante el candado definitivamente cerrado de su ilusión.

Buscadme ese político con agallas. Me da igual cual sea su ideología. Lo necesitamos todos.

Y a mí buscadme en el monte. Seguro que estaré por allí.

martes, 4 de octubre de 2011

¡No conoces Aínsa!

Un maravilloso rincón del Pirineo donde el tiempo transcurre de otra manera. 

lunes, 3 de octubre de 2011

Cuaderno de Viaje: Carmona

Entrada al Parador de Carmona o, lo que es lo mismo, el Alcázar del Rey Don Pedro.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Cuaderno de viaje: La Almadraba en Cabo de Gata


Si nunca te ha impresionado la sencillez de un paisaje es que no conoces este rincón del Parque Natural de Cabo de Gata - Nijar. Se trata de la Almadraba de Monteleva, junto a las salinas.



miércoles, 28 de septiembre de 2011

Cuaderno de viaje: Valle de Pineta


A fin de ser consecuente con mi anterior post en este mismo blog, voy a traeros algunos de los dibujos de mi cuaderno de viajes y, sobre todo, algunos comentarios sobre esos sitios tan maravillosos que tenemos en España y que a veces no somos capaces de descubrirlos a pesar de tenerlos al lado.


jueves, 21 de julio de 2011

Un dibujo que vale más que una foto

¡Quien lo iba a decir hace una década!. Hoy en día todo el mundo tiene una máquina de fotos que utiliza de forma indiscriminada ante cualquier situación, especialmente eventos familiares y viajes. El que no tiene una cámara propiamente dicha, tiene un teléfono móvil que le vale casi para lo mismo.

La era digital, por otro lado, nos permite tomar decenas, centenares o miles de fotos la mayoría de las cuales tan solo veremos una o dos veces posteriormente. Recuerdo que antiguamente debíamos elegir muy bien las fotos que hacíamos ya que el revelado costaba una pasta gansa y no se podía desperdiciar carrete. Para hacer la foto elegíamos con cuidado el lugar, la posición, el plano, la luz y muchas cosas más para que la imagen fuera perfecta. Pero eso ya solo queda en la memoria y en el baúl de los nostálgicos.

Ahora que se acercan las vacaciones para muchos, es un momento inigualable para inmortalizar esos viajes que con tanta ilusión hemos preparado durante semanas. Sin embargo es una pena que nuestro afán por hacer fotos puede terminar muchas veces con el verdadero placer de los viajes, que no es otro que disfrutar de todo aquello que visitamos. Nos empeñamos tanto en hacer fotos, muchas fotos, que a veces ni vemos lo que estamos fotografiando.

Se detiene el autobús. Bajas del autobús. Tomas diez o veinte fotos. O cien. Sube al autobús. Arranca el autobús. Siguiente parada...

Parece un esperpento, pero hay quien viaja para hacer fotos y no para disfrutar con lo que está viendo.

Es por eso que recomiendo un sencillo ejercicio: dibujar.

Os animo a aprovechar cualquiera de esos viajes para sentarnos en cualquier sitio que nos haga ilusión (incluso en un bar con una buena copita de vino) e intentad dibujar lo que estáis viendo. Es entonces cuando realmente seremos capaces de percibir esos detalles que es imposible captar con la cámara de fotos. Para dibujar no debes ver sino mirar.

Cuando hayamos terminado ese dibujo nos daremos cuenta de que realmente habremos disfrutado de ese pedacito de mundo que hemos trasladado al papel mucho más que si hubiésemos disparado la cámara varias veces desde todos los rincones imaginables.

Os lo recomiendo. No solo llevéis al viaje la cámara de fotos sino también un lápiz y un bloc para dibujar. La satisfacción será mucho mayor.

lunes, 6 de junio de 2011

El pepinazo

En la vida pasan cosas que te llaman la atención, otras incluso te sorprenden, pero hay otras que te escandalizan hasta el tuétano.  Lo del pepino de Almería y la falsa acusación alemana del origen de la bacteria "e.coli" forma parte de este último grupo.

Hasta ahora he considerado al alemán como un pueblo trabajador y voluntarioso como pocos. Con ciertos aires de superioridad que se les perdona precisamente por que son un ejemplo a seguir de planificación, disciplina y tenacidad. Por ello es por lo que me sorprende de forma brutal la reacción que han tenido en la crisis acaecida por la aparición de la bacteria e.coli la cual, lamentablemente, ya ha dado lugar a bastantes muertes.

No concibo que un pueblo como el alemán caiga en el burdo error de culpar a los pepinos de Almería de la aparición de esa bacteria salvo por que crean que somos estúpidos, analfabetos o por que piensen que aquí todavía comemos con las manos.

Entiendo que antes de hacer una acusación tan seria y grave como la que han hecho deberían, al menos, estar totalmente seguros de tal afirmación. Obviamente no solo no ha sido así sino que la necesidad de justificación de algún político sin escrúpulos o con mucho miedo ha prevalecido. por otro lado, no quiero ni pensar que aquí estén presentes los intereses económicos de otros que tienen mucho que ganar (franceses, holandeses, marroquies...).

Aquel día en que saltó la noticia del patinazo alemán ví que había varios pepinos en mi nevera. Se me saltan todavía las lágrimas con la gran ensalada de pepino (con aceite de oliva, sal, ajito troceado y orégano) que me aticé entre pecho y espalda a la vez que pensaba lo que se podría hacer con el último pepino de mi nevera si me tropezaba con un alemán aquella tarde. Para mayor satisfacción, no fue una excepción ver en la calle, en cafeterías y chiringuitos, carteles como el de la foto que no hacen sino llenarme de orgullo de ser español y tener los mejores pepinos de Europa.
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martes, 31 de mayo de 2011

Cómic "El tren": proceso creativo

En un próximo post entraremos a hablar sobre el trasfondo de esta historia, que versa sobre la imaginación de los niños y frente al pensamiento condicionado de los adultos. En esta ocasión voy a explicar parte del proceso creativo/artístico en contestación a Mikel, que el otro día se interesó por este tema.

1.- La "IDEA" nace cuando menos las esperas. Estaba pensando un guión para mi viñeta mensual de la revista "Caza Deportiva" y me vino a la cabeza este microguión el cual plasmé rápidamente en mi bloc habitual para que no se me extraviara de la cabeza, cosa que suele ocurrirme (imagen 1). Siempre hay que tener a mano el papel y el lápiz.

2.- El sigiuente paso que suelo seguir es poner las ideas en orden con un primer esbozo del guión el cual trato de distribuir de forma gráfica sobre el papel para ir situando fondos y personajes (imagen 2). El problema en esta historia es que se me ocurrió innovar con las viñetas. No se trataba de un cómic común sino que iba a hacer una especie de "teatro" donde el escenario siempre fuera el mismo y los personajes entraran, salieran y desarrollaran sus diálogos en un mismo espacio. Este reto podría llegar a ocasionar un problema si no conseguía que el lector fuera capaz de dar continuidad a varias historias separadas en un mismo espacio de papel.

3.- A continuación elaboro un guión gráfico, muy básico y primario, para ir ubicando los personajes de forma más clara (imagen 3) y de ahí paso a un boceto previo al escáner (imagen 4).

4.- Una vez ya está el boceto en la pantalla del ordenador, el siguiente paso es elaborar los dibujos de forma detallada para llegar al arte final (imagen 5).

Las imágenes 1, 2 y 3 forman parte del proceso de elaboración del guión mientras que las dos últimas (4 y 5) son ya trabajo de dibujo. Cabría una tercera fase, que no tiene lugar en este cómic concreto, que es el color.

¿Me he explicado bien? Es posible que no. Muchos de los pasos los tengo más en mi mente que en el papel y es difícil explicarlo, pero como una imagen vale más que mil palabras, os dejo que veáis los pasos tal y como son.

Un saludo.

Imagen 1: La "idea"

Imagen 2: Esbozo de guión

Imagen 3: Primer esbozo gráfico de contexto

Imagen 4: Dibujo

imagen 5: Arte final

domingo, 29 de mayo de 2011

"El tren", avance nuevo cómic

Aunque lleva ya muchas semanas terminado, es ahora cuando ve la luz este nuevo microcómic sobre la imaginación de los niños y las estupideces de los mayores. Limpieza de mente contra vicios adquiridos.

Muchas veces lo comparo, si me lo permiten, con los ordenadores. Cuando compramos uno nuevo todo funciona a la perfección; el disco duro es veloz, la información fluye, nos sorprendemos con la rapidez con la que aparecen los datos y todo es una maravilla. Conforme va pasando el tiempo el registro del ordenador va llenándose, el disco se va volviendo más remolón y llega un día en que decidimos que no tiene remedio. O formateamos el disco duro y le hacemos una revisión a fondo a las obsoletas piezas, ...o nos compramos uno nuevo.

Con las personas pasa algo similar. Nacemos limpios y nuestra niñez tiene espacio libre para la imaginación sin hipotecas de comportamiento ni pensamiento. Con el tiempo vamos llenando nuestro disco duro de idioteces, complejos y banalidades perdiendo la capacidad para mirar de frente a la felicidad.

El problema es que a las personas no se nos puede formatear. Por eso algunos deciden cortar por lo sano y cambiar por una nueva máquina (léase persona), el camino más fácil pero más caro a la postre.

Me resisto a perder la imaginación del niño que fuí, aunque en la vida real, ésta en la que vivimos, no siempre eso puede ser compartido por los que me rodean pues ya tienen el disco duro demasiado saturado.

Este microcómic lo iré poniendo en los próximos días completo.

Imaginad, imaginad y seréis un poco más libres.
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martes, 3 de mayo de 2011

Técnica del lápiz azul (y rojo) en el cómic

Permitidme unos breves apuntes sobre una cuestión técnica que me preguntan ocasionalmente pero acerca de la cual he recibido cinco correos electrónicos en la última semana (¿casualidad?). Se trata del uso de los lápices azules y/o rojos para el dibujo de comics.

No cabe duda de que el gran avance en el uso de la “técnica del lápiz azul” (llamémosle así) tuvo mucho que ver con el inicio de los dibujos animados, muy especialmente en los desarrollos de la factoría de Walt Disney. Muchas veces hemos visto cómo los animadores iban bocetando personajes con lápices de colores rojo y azul para, finalmente, pasar a los entintadores que eran quienes definían el trazo final, previo al color. Pero, ¿en qué consiste?

Es muy complicado que un artista, por bueno que sea, pueda hacer un cómic dibujándolo todo a la primera, con trazo limpio. Si ya tenemos un vicio adquirido con un personaje en concreto o incluso si tenemos un día especialmente inspirado, se pueden llegar a realizar algunas páginas seguidas sin apenas retoques, pero siempre nos encontraremos en un punto donde será necesario definir una perspectiva determinada, un volumen innovador o un paisaje complejo. En ese punto es cuando debemos pararnos a hacer diferentes líneas de referencia y/o volúmenes que nos ayudarán a definir cual será la línea final para ese personaje, dibujo o viñeta.

En general es precisamente para ese boceto, para esas líneas de referencia, para lo que se utiliza el lápiz azul. Antiguamente, como ahora, la ventaja consistía en que eran líneas más fáciles de borrar y dejaban menos rastro sobre el papel que el grafito del lápiz negro convencional. Adicionalmente, la línea de fondo de color azul nos ayudaba a diferenciar las diferentes líneas de borrador de la línea limpia final, de color negro.

Con las técnicas que existen actualmente al alcance de cualquier dibujante, en las que la tecnología juega cada vez más un papel importante, hay una ventaja adicional que es la posibilidad de eliminar directamente los colores de apoyo. Es el caso de la utilización del escáner. Supongamos que al realizar un dibujo realizamos las líneas de apoyo de perspectivas y volúmenes en color azul (o azul y rojo respectivamente). Encima de ellas se puede trabajar con el lápiz negro o se puede entintar directamente y posteriormente, a la hora de escanear nuestro trabajo se puede eliminar directamente el color azul o el rojo directamente obteniendo una imagen en la que solo aparecerá la línea final (color negro). Dicho de otra manera, al escanear el dibujo desaparecerán directamente los colores seleccionados quedando tan solo el trazo definitivo.

El hecho de utilizar el color azul o el rojo es debido a que se trata de colores primarios y por tanto será más fácil y directa la selección de su gama para ser eliminados.

La siguiente pregunta que me haréis es obvia: ¿Vale cualquier lápiz de color azul o tiene que ser especial?. En principio puede valernos cualquier lápiz de calidad adecuada (Lyra, Staedtler, Alpino...) si bien los hay que dan un resultado superior a la media (Caran d´ache, Faber Castell). Existe, sin embargo, cierta unanimidad en que los mejores son los de la marca Prismacolor, lo cual puedo ratificar por experiencia. De esta marca suelo usar los de la gama COL-ERASE (Blue 1276 y Vermillion 1271) y ocasionalmente de la gama Premier Watercolor (Indigo blue VT 741, el rojo de esta gama no lo he utilizado). Son colores muy nítidos, fáciles de borrar y, gracias a su trazo ceroso, muy definibles mediante máscara a la hora de ser eliminados al escanear el dibujo.

De todas formas, el mejor consejo es el de siempre: dedicad un tiempo a hacer muchas pruebas con diferentes lápices hasta dar con el que sea más adecuado a vuestra particular forma de trabajar y al equipo que estéis utilizando, es la mejor inversión para rentabilizar y mejorar los dibujos que se hagan en el futuro.
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jueves, 21 de abril de 2011

Los derechos de autor

El otro día me llamó mi prima Leyre para avisarme sobre este documental, "Copiad, malditos", el cual pude ver en Internet un día después. Me ha gustado mucho como explican (clarito, clarito) el mundo de los derechos de autor y la forma en que los creadores-de-lo-que-sea estamos sometidos a la dictadura de las entidades de gestión, especialmente de la SGAE.

Cada día estoy más convencido de que la protección de derechos de autor es un deber de la sociedad, pero que cada vez son más los que se esconden detrás de ese concepto para ocultar su falta de creatividad o de recursos. No hay que parar más de un minuto para pensar cien formas en las que sacarle rendimiento a una obra sin necesidad de protegerla usando esencialmente a Internet como aliado.

Asistimos a una situación "kafkiana" en la que los editores, productores o similares son incapaces de ver en Internet una oportunidad de cambio (imparable, por cierto) y siguen empeñados en poner puertas al campo en vez de utilizar la creatividad esa que tanto pregonan para buscar nuevas formas de explotación en consonancia con el nuevo panorama.

Os recomiendo el documental, un proyecto clarificador y realista.



Me niego a ser parte de esa mascarada, ya me conocéis. Mi forma de pensar al respecto es muy sencilla: Podéis copiar mis dibujos, podéis llevarlos en vuestros portátiles, ipads o lo que sea; tan solo os pediré que digáis que son míos. Ya los cobré una vez a quien me los encargó. No tiene sentido que los cobre cada vez que alguien los comparta.

Al menos, eso es lo que pienso.
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domingo, 17 de abril de 2011

Barcelona y el Salón del cómic

¡Me rindo!. Si Barcelona y Madrid (y no necesariamente en ese orden) han ratificado que los salones de comics deben ir acompañados de toda una pléyade de actividades frikis, será que tienen razón. Pues, además, parece que a la gente le gusta que sea así. De todas formas, me quito el sombrero un año más por un certamen que se supera a sí mismo año tras año. Con casi 20.000 metros cuadrados y cerca de 100.000 visitas, se puede decir que esto es algo más que el capricho de unos pirados por el dibujo. Creo también que el conjunto de actividades alternativas (o complementarias, según se mire) han sido acertadas y no han hecho sino reforzar el liderazgo de este salón ya que no todo consiste en visitar una sucesión interminable de stands sino aprender, comunicar, escuchar a los que más saben y participar todo lo que se pueda.

Según mi humilde criterio, tres han sido los nombres propios que cabe señalar en esta edición del Salón del Cómic de Barcelona: Jordi Longarón, como gran premio del Salón; Paco Roca, por el reconocimiento a su última obra “El invierno del dibujante” y Juanjo Garrido, con su premio al mejor dibujo por la cuarta entrega de Blacksad. Un éxito para ellos, para el propio Salón y para el mundo del cómic ya que en estos días no ha habido periódico, radio o televisión que no haya hecho alguna mención a este arte tan nuestro.

Por otro lado, va siendo costumbre tanto en el mundo del cómic como de cualquier otro campo cultural, que la importancia de un certamen o salón como este sea dictada por las novedades editoriales que se presentan y desde luego han sido muchos los que han aguantado semanas o meses para presentar en estos días algunas obras, tanto originales como traducidas o reediciones. Muy buena señal.

También me gustaría hablar de Barcelona. Acabo de volver precisamente de allí, donde he pasado unos días en un congreso de esos donde todo el mundo viste de negro. Con eso no quiero decir que no fuera interesante, que lo era, pero son ocasiones en las que da la sensación de asistir a un funeral donde siempre hay alguien con ganas de decir cosas. En los ratos en los que tuve ocasión de moverme fuera del congreso aproveché para hacer visitas a las tiendas de cómic que pude ya que en Málaga no disponemos de una oferta tan amplia de tiendas especializadas. Ya me había hecho de un oportuno plano temático con el Google Maps para aprovechar el poco tiempo del que disponía con lo que tuve ocasión de visitar una docena de tiendas de comics. Mereció la pena y os aconsejo a quienes podáis que hagáis lo mismo. No fue tan interesante ver la oferta editorial (ya que en un 95% era similar en todas las tiendas) como charlar con los propietarios de las tiendas, con un conocimiento de este campo que ya quisiera para mí.

Me impresionó y me gustó de forma especial una tienda que se llama Arkham Comics, en la parte vieja de Barcelona, donde estuve más de media hora hablando con el dueño y escuchando sus impresiones sobre algunas publicaciones. Un tipo interesante con muchas cosas que decir y un gran conocimiento de lo que se cuece en el mundo del cómic. Lo aconsejo para quienes vayáis o estéis en Barcelona.

Finalmente solo tengo que deciros que de los zombis no escribiré nada de nada.


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domingo, 3 de abril de 2011

El cómic es un arte pasión, no de presión

Se comienza teniendo pasión.
Se adquieren compromisos.
Se genera la presión.
Se pierde la pasión.

¿Cuantos autores dibujaban con verdadera pasión creando verdaderas obras de arte? ¿Cuantos de ellos fueron avistados y reclutados por avispadas editoriales al ver en ellos una fuente de negocio? ¿Cuantas editoriales, necesitadas de ingresos y rentabilidad, llevaron a esos dibujantes a promociones interminables? ¿Cuantes veces esas mismas editoriales querían más y más creación?

La pasión del artista muere cuando la presión la ahoga. ¿Verdad compañero?

miércoles, 23 de marzo de 2011

Libia: La realidad supera a la ficción

Nunca me han gustado las guerras. Creo que siempre hay una solución antes de llegar a las manos (o las armas) y que hay que agotar todos los recursos posibles. Pero, aun así, llegados al límite, un mal pacto es siempre mejor que una guerra, donde siempre es más lo que se pierde que lo que se gana.

Es curioso, pero las guerras al final no dejan de ser transacciones comerciales donde siempre ganan los mismos. ¿Alguien se ha dado cuenta de la similitud de la masacre de Libia con lo que ocurre en otros sitios olvidados del planeta. Hablemos de Yemen, Mozambique, Eritrea, Sudán o el Chad. Pero la diferencia está en que en Libia hay petróleo e intereses comerciales. ¿A alguien le suena que antes haya ocurrido esto?

Para colmo, ahora no le llaman guerra sino “cumplimiento de resolución de la ONU”.

Y para rizar el rizo, las armas que ahora los aliados destruyen son las que ellos mismos les vendieron hace unos poquitos años precisamente a Gadafi (Botoxteitor) y sus compinches.

El colmo es que alguna mente lúcida dice ahora que el objetivo no es eliminar al eliminador sino proteger al que puede ser eliminado.

Vale, ¿y después qué?.

Vuelvo a decir que no me gustan las guerras. No me gustan las injusticias y no me gustan las dictaduras. Pero tampoco me gustan los hipócritas que bajo el paraguas de la buena fe nos hacen comulgar con ruedas de molino.

No a la guerra.

domingo, 13 de marzo de 2011

El Salón del Cómic de Granada

He tenido la suerte de visitar este fin de semana el Salón Internacional de Cómic de Granada, el cual ya lleva la friolera de 16 ediciones y he vuelto francamente contento de ver que este mundillo sigue adelante, a pesar de las muchas barreras que nos encontramos diariamente.

Lamentablemente, es patente que para mantener un salón sobre el cómic es necesario echar mano de contenidos “colaterales” (léase stands de disfraces de Nikaido, falditas mononoke, chapitas heavy-metal o artilugios sin-sentido de origen japonés) que permitan financiar el conjunto de instalaciones y actividades.

Pero me alegra decir que he encontrado muchos stands con material abundante e interesante donde encontrar ediciones antiguas, recientes, raras, de coleccionista, foráneas, etc. de prácticamente cualquier título publicado. Lo único que se ha echado en falta es la presencia de las grandes editoriales con stand propio, pero seguro que vendrán en próximos años.

El programa de actividades paralelas ha estado a buen nivel destacando, según mi criterio, la exposición en la que se han incluido algunos originales del recientemente publicado “El invierno del dibujante”, de Paco Roca. Me ha gustado especialmente su forma de relatar el desarrollo de algunas páginas, lo cual no dio tiempo a incluir en “Senderos”, la retrospectiva sobre su obra.

Por supuesto, la presencia de autores es cada vez más interesante y este año hemos podido disfrutar de Carlos Pacheco, Azpiri, Paco Roca, Miguel Gallardo, Vaitine, Javier Aranda y hasta una veintena de ellos.

Especial interés me ha suscitado la presencia de Pierre Alary, uno de los mejores dibujantes europeos del momento, autor de obras tan extraordinarias como Belladona o Simbad, con el que tuve ocasión de charlar un rato. Es una buena noticia saber que estas dos obras están ya en español (editorial dib-buks), lo cual aprovecho para quejarme de que más de la mitad de la producción francesa de comics no se traduzca y publique en nuestro país. Alary me hizo la pequeña dedicatoria y dibujo que os adjunto con este post. Su página la encontraréis en http://pierrealary.blogspot.com/

Ya no estáis a tiempo para esta edición, pero os aconsejo que vayáis buscando hueco para dentro de un año. Merecerá la pena.

jueves, 10 de marzo de 2011

miércoles, 2 de marzo de 2011

Este mundo se nos está yendo al carajo

Nada que decir y nada que hacer. Maldita generación de hipócritas es esta con la que comparto mi existencia y maldita la penosa gracia de tener que escucharlos día tras día.

Nada que decir a la indolencia de políticos y presuntos pensadores. Nada que hacer ante los obstáculos que cada mañana nos encontramos los ciudadanos para hacer que la vida sea más llevadera.

Nada que decir ante un régimen que, como la democracia, parece ser el menos malo de cuantos existen. Pero nada que hacer ante la villanía de quienes nos dirigen y pretenden decirnos cómo hemos de vivir nuestras vidas.

Si, nada que decir sobre las normas que rigen (y que deben regir) la coexistencia entre las personas. Pero absolutamente nada que hacer ante quienes las quebrantan y resultan tener más derechos que yo.

Y para que esto siga siendo un blog sobre comics, debo mencionarlos aunque sea de paso:

Nada que decir ante una generación de extraordinarios dibujantes y guionistas como jamás ha habido en nuestro país, ni en calidad ni en cantidad. Pero nada que hacer ante las barreras que permanentemente nos ponen editores, presuntos defensores de los derechos de autor y otros entes.

Y otro día hablaremos de política.