miércoles, 23 de marzo de 2011

Libia: La realidad supera a la ficción

Nunca me han gustado las guerras. Creo que siempre hay una solución antes de llegar a las manos (o las armas) y que hay que agotar todos los recursos posibles. Pero, aun así, llegados al límite, un mal pacto es siempre mejor que una guerra, donde siempre es más lo que se pierde que lo que se gana.

Es curioso, pero las guerras al final no dejan de ser transacciones comerciales donde siempre ganan los mismos. ¿Alguien se ha dado cuenta de la similitud de la masacre de Libia con lo que ocurre en otros sitios olvidados del planeta. Hablemos de Yemen, Mozambique, Eritrea, Sudán o el Chad. Pero la diferencia está en que en Libia hay petróleo e intereses comerciales. ¿A alguien le suena que antes haya ocurrido esto?

Para colmo, ahora no le llaman guerra sino “cumplimiento de resolución de la ONU”.

Y para rizar el rizo, las armas que ahora los aliados destruyen son las que ellos mismos les vendieron hace unos poquitos años precisamente a Gadafi (Botoxteitor) y sus compinches.

El colmo es que alguna mente lúcida dice ahora que el objetivo no es eliminar al eliminador sino proteger al que puede ser eliminado.

Vale, ¿y después qué?.

Vuelvo a decir que no me gustan las guerras. No me gustan las injusticias y no me gustan las dictaduras. Pero tampoco me gustan los hipócritas que bajo el paraguas de la buena fe nos hacen comulgar con ruedas de molino.

No a la guerra.

domingo, 13 de marzo de 2011

El Salón del Cómic de Granada

He tenido la suerte de visitar este fin de semana el Salón Internacional de Cómic de Granada, el cual ya lleva la friolera de 16 ediciones y he vuelto francamente contento de ver que este mundillo sigue adelante, a pesar de las muchas barreras que nos encontramos diariamente.

Lamentablemente, es patente que para mantener un salón sobre el cómic es necesario echar mano de contenidos “colaterales” (léase stands de disfraces de Nikaido, falditas mononoke, chapitas heavy-metal o artilugios sin-sentido de origen japonés) que permitan financiar el conjunto de instalaciones y actividades.

Pero me alegra decir que he encontrado muchos stands con material abundante e interesante donde encontrar ediciones antiguas, recientes, raras, de coleccionista, foráneas, etc. de prácticamente cualquier título publicado. Lo único que se ha echado en falta es la presencia de las grandes editoriales con stand propio, pero seguro que vendrán en próximos años.

El programa de actividades paralelas ha estado a buen nivel destacando, según mi criterio, la exposición en la que se han incluido algunos originales del recientemente publicado “El invierno del dibujante”, de Paco Roca. Me ha gustado especialmente su forma de relatar el desarrollo de algunas páginas, lo cual no dio tiempo a incluir en “Senderos”, la retrospectiva sobre su obra.

Por supuesto, la presencia de autores es cada vez más interesante y este año hemos podido disfrutar de Carlos Pacheco, Azpiri, Paco Roca, Miguel Gallardo, Vaitine, Javier Aranda y hasta una veintena de ellos.

Especial interés me ha suscitado la presencia de Pierre Alary, uno de los mejores dibujantes europeos del momento, autor de obras tan extraordinarias como Belladona o Simbad, con el que tuve ocasión de charlar un rato. Es una buena noticia saber que estas dos obras están ya en español (editorial dib-buks), lo cual aprovecho para quejarme de que más de la mitad de la producción francesa de comics no se traduzca y publique en nuestro país. Alary me hizo la pequeña dedicatoria y dibujo que os adjunto con este post. Su página la encontraréis en http://pierrealary.blogspot.com/

Ya no estáis a tiempo para esta edición, pero os aconsejo que vayáis buscando hueco para dentro de un año. Merecerá la pena.

jueves, 10 de marzo de 2011

miércoles, 2 de marzo de 2011

Este mundo se nos está yendo al carajo

Nada que decir y nada que hacer. Maldita generación de hipócritas es esta con la que comparto mi existencia y maldita la penosa gracia de tener que escucharlos día tras día.

Nada que decir a la indolencia de políticos y presuntos pensadores. Nada que hacer ante los obstáculos que cada mañana nos encontramos los ciudadanos para hacer que la vida sea más llevadera.

Nada que decir ante un régimen que, como la democracia, parece ser el menos malo de cuantos existen. Pero nada que hacer ante la villanía de quienes nos dirigen y pretenden decirnos cómo hemos de vivir nuestras vidas.

Si, nada que decir sobre las normas que rigen (y que deben regir) la coexistencia entre las personas. Pero absolutamente nada que hacer ante quienes las quebrantan y resultan tener más derechos que yo.

Y para que esto siga siendo un blog sobre comics, debo mencionarlos aunque sea de paso:

Nada que decir ante una generación de extraordinarios dibujantes y guionistas como jamás ha habido en nuestro país, ni en calidad ni en cantidad. Pero nada que hacer ante las barreras que permanentemente nos ponen editores, presuntos defensores de los derechos de autor y otros entes.

Y otro día hablaremos de política.