sábado, 23 de junio de 2012

Los ignorantes


No es habitual que yo haga reseñas ni críticas sobre comics ya que, para empezar, nadie me paga por ello. Además, para poder criticar alguna cosa, la que sea, es fundamental disponer del suficiente conocimiento y experiencia en el tema del que se trate como para no meter la pata ni pecar de soberbio. Por tanto, dado que soy y seré por convicción un principiante de todas las facetas de la vida hasta el mismo día en que me muera, prefiero seguir disfrutando de ese extraño placer que supone aprender todos los días algo nuevo sobre lo que sea.

Dicho esto, no me he podido resistir a la tentación de escribir unas líneas sobre el último libro que ha caído en mis manos. Apenas si tenía alguna referencia sobre él, pero me llamaba poderosamente la atención ya que su contenido, en formato de novela gráfica, versa sobre dos de mis pasiones: el cómic y el vino. Estoy hablando de “Los Ignorantes”, una obra del francés Etienne Davodeau publicado en España por Editorial La Cúpula hace tan solo unas semanas.

Es difícil que un libro emocione, y éste lo ha conseguido conmigo.

El planteamiento es muy sencillo: un autor de comics y un viticultor, amigos, deciden emprender un año de convivencia laboral de tal forma que uno sumergirá al otro en el conocimiento del vino en todas sus facetas mientras que a cambio obtendrá una enseñanza completa del mundo de la novela gráfica por parte del otro.

A partir de ahí solo cabe decir que el autor y dibujante va desgranando cada una de las facetas de ese intercambio de pasiones de una forma sencilla, directa y efectista. El dibujo, de trazo simple, y el suave colorido de acuarelas (en escala de grises) aportan una atmósfera romántica a la historia reflejando a la perfección el paisaje de los viñedos y las situaciones en las que se desenvuelve la historia.

La documentación es extraordinaria ya que no solo te aporta datos y opiniones de ambos profesionales sobre sus respectivos mundos, el del cómic y el del vino, sino que necesariamente te invita a bucear en otras obras y , por supuesto, en Internet, para saber algo más de cada una de las cosas que van contando.

Lo recomiendo fervientemente incluso a aquellos que no han tenido jamás un cómic en sus manos o a quienes jamás han probado una copa. Es una obra magnífica en la que lo que se viene a transmitir en última instancia es el valor de hacer las cosas con pasión. Hagas lo que hagas en la vida, debes ponerle todo el amor que te sea posible ya que solo así obtendrás lo mejor y solo así conseguirás una verdadera satisfacción.

Lo primero que hice tras terminar la última línea del libro fue servirme una copa de vino.