lunes, 9 de julio de 2012

ANIMACÓMIC, una apuesta necesaria


Uno de los grandes méritos de los pioneros es el valor, el cual se presupone pero que no siempre está presente. En este caso hay que decir que los organizadores de Animacomic han hecho gala de grandes dosis de arrojo al poner en marcha en Málaga un nuevo certamen sobre comics en plena crisis y con la incertidumbre de la respuesta del público.

Allí hemos estado con un stand lleno de ilusión y la verdad es que estoy contento de haberlo hecho. Aparte de los resultados que cada uno pueda obtener a nivel particular, hay que tener presente que esto de empujar al mundo del cómic hacia arriba es tarea de todos. Los que se quejan de que el cómic está poco promocionado o que no se le apoya lo suficiente son los que deberían estar aquí en primera fila animando este tipo de eventos desde el principio. Hay que entender que editoriales y librerías especializadas están sufriendo un varapalo importante y cualquier inversión, por pequeña que sea, la miran con lupa. Pero no es menos cierto que lo más cómodo es sentarse y esperar a que otros sean los pioneros y subirse al carro cuando el tren ya esté en marcha.

Tampoco ayuda el hecho de que en Málaga se celebren otras actividades y certámenes parecidos. Por citar algunos, ahí tenemos el Cómic Festival, Imaginamálaga y el salón del cómic de Pizarra-Benalmádena. Si queremos ser fuertes y conseguir un Salón de referencia, hay que ponerse todos en fila para empujar en una misma dirección y con fuerza.

Organizar una feria de lo que sea no es fácil. Recinto, expositores, actividades, conferencias, certámenes, conciertos, servicios al público, seguridad, presupuesto siempre insuficiente, patrocinadores a cuentagotas...

Es por ello por lo que hay que agradecer doblemente a los organizadores el esfuerzo y felicitarles por el éxito de la convocatoria. Hay cosas que mejorar, por supuesto, como en toda primera edición, pero el caso es empezar. Y no todo el mundo está dispuesto a hacerlo.