miércoles, 4 de diciembre de 2013

Gracias, Santi

Cuando presenté mi libro "Desmadre en el Ayuntamiento", hace ya un año, mi buen amigo Santi no vaciló en hacer este vídeo de presentación que he utilizado en cada una de las presentaciones que se han hecho del libro y que, sin duda, ha sido lo que más a gustado a quienes han asistido. Casi tanto, por cierto, como el libro. Gracias, Santi.




domingo, 17 de noviembre de 2013

Un ejemplo a no-seguir

Apenas recuerdo cuales fueron mis primeras sensaciones acerca de la crisis económica que se nos venía encima. Lo que estoy plenamente seguro es que nunca sospeché (como la mayoría de los ciudadanos) que esto iba a afectar tan profundamente a la forma de vida relajada a la que estábamos acostumbrados.

El problema de fondo está claro, tiene un origen eminentemente económico que se puede resumir de forma sencilla, y obviando los factores externos, en que hemos estado muchos años viviendo por encima de nuestras posibilidades. No me refiero a que nosotros, los ciudadanos de a pié. Apunto, en realidad, a las administraciones públicas en general, que han gastado el dinero antes de preocuparse en saber si realmente había o no.

Me hace gracia (maldita gracia) que cuando se nos ha pedido que nos apretemos el cinturón, siempre éramos los mismos los que debíamos hacerlo. Las clases medias, por llamarnos de alguna manera, siempre hemos sido los paganos. Pero nadie los toca a ellos, los políticos. Hablan de reformar la Administración Pública y como si no fuera con ellos.

Lo que me castiga más profundamente es ver como, quienes deberían predicar con el ejemplo, me piden en los medios de comunicación que debo pagar más impuestos, perder prestaciones, malvivir en muchos casos mientras que ellos siguen gastando lo que no tienen. O ¿cuantas comidas diarias se pagan con nuestros impuestos? ¿cuantos viajes? ¿cuantas juergas? ¿cuantos caprichos inútiles?

Y, lo que es peor, el sagrado lugar donde reside nuestra supuesta fuerza, el Congreso de los Diputados, resulta ser un patio de colegio donde los niños están esperando a que la señorita toque la campana para irse corriendo. Traigo aquí este vídeo que a buen seguro habéis visto más de una vez. Se trata de los señores diputados corriendo hacia las puertas del Congreso para irse a coger aviones y trenes para pasar un largo puente. Esos diputados que se permiten decirme que tengo que trabajar más, pagarles más y tener menos.

Es vergonzoso que tengamos estos políticos. Es penoso que esto no pueda cambiar y que tengamos unos representantes que no merecemos. O, ¿acaso esto es lo que nos merecemos?

Solo quiero decirles a todos esos a quienes se les ve corriendo, y a aquellos que después incluso lo justificaron en las redes sociales, que yo no tuve puente, mi mujer no tuvo puente, que miles de españoles siguieron trabajando durante el puente y que, además, todos nosotros somos privilegiados por poder trabajar, incluso en el puente. Porque hay varios millones que desgraciadamente no pueden hacerlo. Mientras, ellos corren.

Y todavía hay quien se pregunta por qué la gente cada vez les vota menos.


domingo, 21 de julio de 2013

Prensa, conciencia, opinión y borreguismo

Un día, nuestra hija nos dijo que quería ser periodista. Nos pareció que lo tenía claro, por lo que no quisimos objetar nada pensando, con plena confianza en ella, que su ya demostrada madurez le permitiría llegar a donde buenamente quisiera.

De todas formas, y como creo que ocurre con todos los padres, no perdimos la ocasión de hacerle varios comentarios, mas bien consejos, pensando que ello serviría para afianzar el pretendido éxito de su decisión.

Recuerdo que mi mujer, siempre prudente, le dijo: "Querida hija, si quieres ser periodista, como cualquier otra cosa que desees ser, hazlo con el corazón y la profesionalidad que te hemos enseñado". Tomó su camino y ahí sigue, luchando año tras año, para conseguir la meta que se ha propuesto y dando muestras de dedicación, honestidad y profesionalidad, incluso antes de obtener el título académico.

Viene esto a mi cabeza porque hoy, más que nunca, necesitamos periodistas honestos y profesionales que,  más allá de intereses ideológicos, editoriales, políticos, de audiencia o cualquier otra necesidad bastarda, sepan y quieran decir las cosas como son. O acaso, lo que merecemos  como ciudadanos, que no es otra cosa sino la verdad objetiva sobre los acontecimientos diarios.

Digo bien cuando acuso con mi dedo a los medios de comunicación (lo cual supongo que a sus editoras les traerá al fresco) de venderse a los intereses generados por los barómetros de audiencia, por sus amiguetes de los partidos políticos, o a los lobbys que todos conocemos. Porque lo que "casi" todos queremos es que se nos informe sobre las cosas que pasan de forma clara, veraz, objetiva y sin las manipulaciones de las que hacen gala todos los medios. Hasta ahora se han llamado "medios de comunicación", ¿acaso deberíamos llamarles "medios de opinión"?

No quiero, por ejemplo, tener que escuchar todas las mañanas la retahíla de especulaciones, acusaciones y juicios paralelos que se hacen en prensa sobre cualquier tema presuntamente turbio y sin que un juez haya dictado previamente sentencia. Recordemos los juicios mediáticos realizados a personas como Camps, José Blanco, Mario Conde, la Pantoja, Ortega Cano (con independencia de que finalmente fueran culpables o no) o cómo se ha acusado a partidos completos de urdir tramas perversas de corrupción, todo ello antes de que el Sr. Juez abra la boca. Una vez hecho el daño, ya pueden sonar las campanas, que nada va a cambiar.

Otro tema, también de traca, es cómo los medios de comunicación se afanan en hacernos comprender que en nuestro país lo realmente importante es aquello que acontece en los debates-basura y reality shows de la televisión, esa telemierda con la que nos quieren hacer comulgar, ante la evidente falta de mejores contenidos. No soporto que todos los días encuentre en cualquier periódico, incluidos los que entiendo que son prestigiosos, titulares y noticias increíbles sobre los concursantes en los programas más absurdos, a los que elevan  vergonzosa e innecesariamente a la categoría de "famosos"

Quisiera un periodismo como el de antes, cuando los profesionales, que lo eran, vestían con corrección, hablaban con respeto, informaban sobre las cosas que pasaban sin dejarse llevar por una opinión interesada y, sobre todo, cuando nos ayudaban a crecer como personas con criterio.

Hija mía, creo que lo mejor que te he podido decir desde el mismo día en que naciste es que seas tú misma, que seas honesta y que no te dejes llevar por esa ola de intereses que inundan a nuestros "medios de opinión". Eso, no te quepa duda, hija, va a ser una dificultad añadida para que encuentres trabajo, pero a veces es mejor ser Quijote y mirar de frente a los que te encuentres en el camino, que tener que andar con la cabeza gacha.

Y, la verdad, es una pena que en los telediarios cada vez pasan más tiempo mirando hacia abajo.


jueves, 16 de mayo de 2013

Los Pactos de la Moncloa

Como ya sabéis, sigo con mis andanzas y reivindicaciones en lo que se refiere al Cambio Climático. Sí, puedo parecer un "friki" sobre el tema, pero es algo que me apasiona, tanto por convencimiento como por voluntad de poner mi granito de arena para que las cosas cambien. Y es por ello que os traigo esta viñeta en la que hago referencia a una noticia de hace pocos días, como es, la medición del nivel más alto de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera desde hace 3 millones de años. Sí, ese gas que es responsable directo del efecto invernadero y que estamos haciendo crecer de forma incivilizada los que nos llamamos "civilización".

Pero no quiero perder la oportunidad de hablar de otro tema parecido para el que vale la misma viñeta.

 Porque también soy españolito de "a pie" y estoy sufriendo en mis carnes un problema de los gordos, como la mayoría de conciudadanos. Tenemos una gran crisis ec
onómica, sí señor. Pero según mi criterio esto es algo más que eso. Es una crisis política y social donde los que nos tendrían que sacar de esto (los políticos, para más señas) se dedican a lo suyo y no a lo nuestro.

No me sirve para nada que los políticos discutan de nacionalismos, de sucesiones en los partidos, de reivindicaciones sindicales absurdas, del color de las aceras, de la vida sexual del oponente o del mérito de unos u otros en tiempos pasados. Pero eso, todo eso, es lo que a ellos les interesa porque son las cosas que justifican su sueldo a fin de mes. Porque, no nos engañemos, lo único que le interesa a los políticos es seguir cobrando a fin de mes.

Echo de menos a POLÍTICOS con mayúsculas como Adolfo Suarez, Manuel Fraga, Felipe González o Santiago Carrillo que, por encima de sus ideologías, miedos, rencillas, odios e intereses decidieron apoyarse mutuamente para remar todos en el mismo sentido. Tuvieron que tragar sapos unos y otros, pero España lo necesitaba. Y gracias a gente como ellos hemos llegado hasta hoy como un país estable. España los necesitó y ahí estuvieron.

Y España los necesita de nuevo, pero ya no están. Y, lamentablemente, los que hay ahora no están a la altura. Y los que están detrás de ellos, tampoco. Y yo, aquí, sentado delante del teclado, me pregunto ¿qué tiene que pasar para que reaccionen?

Volvamos a los osos. Son como nuestros políticos. Están todos pendientes de que no les caiga la mierda encima, como le pasa al de arriba. Pero no se dan cuenta de que se están quedando sin lugar donde pisar. Y, al final, terminarán todos hundiéndose. Unos con más mierda que otros, pero hundiéndose.

lunes, 8 de abril de 2013

Presentación de "Desmadre en el Ayuntamiento" en Almería


Ya le tenía ganas yo a presentar el libro en Almería, pero la agenda no siempre es la que uno quisiera. En efecto, la espera ha llegado a su fin, pues el martes, 16 de abril, tendremos la presentación a las 20,00 horas en el Aula de Cultura de Unicaja (Paseo de Almería, 69).

No estaré solo, ya que me acompañarán dos personas extraordinarias, cada una en su campo. Por un lado Pilar Sánchez, Responsable Editorial de Ediciones Dauro. Y por otro, Mar de los Ríos, magnífica escritora almeriense, con una ya larga y exitosa trayectoria editorial.

Espero poder saludaros personalmente a quienes tengáis el atrevimiento u osadía de compartir ese rato con nosotros. Lo único que puedo prometer es que será un acto muy divertido. Si no fuera así, el primero que no iría sería yo mismo.

Martes, 16 de Abril de 2013
20,00 horas
Aula de Cultura de Unicaja
Paseo de Almería, 69


Aquel lugar llamado ciudad, donde perdiste la imaginación


A todos os encandila la gran ciudad. Allí triunfaréis. Seréis gente de provecho, exitosa y bien relacionada. Dejaréis de ser paletos para disponer de todos los bienes de consumo a vuestro alcance. Todos aspiráis a tener un hueco en esa gran masa de hormigón. Todos deseáis ser reconocidos en esa jerarquía social en la que hay que luchar sin descanso por tener un hueco. Una sociedad donde hay que aparcar algunos ideales y cambiarlos, como cromos, por principios ajenos.

Todo apuntaba a que aquella mañana iba a ser como todas.

Saliste por la mañana, temprano, para ir a trabajar, como cada día. La rutina hace que pierdas la noción de lo que haces. Apenas te paras a pensar. Y así discurren los primeros momentos de la jornada. Te sentaste en la cama, calzaste las viejas zapatillas y con un ojo abierto y otro cerrado, te dirigiste a la cocina. La misma botella de leche y ese café que apenas despertaba a la mitad de tu cuerpo. La otra mitad se afanaba entre la ducha y el armario para elegir el mismo traje de todos los días que te llevaría hasta el ascensor donde coincidirías, una vez más, con el vecino del quinto. El autobús llegó, como siempre, con un leve retraso, pero no importaba porque tu rutina juega con un margen de unos siete minutos de confianza. Los mismos empujones y la barra de todos los días donde agarrarte. Miraste las caras del resto de pasajeros y todas eran iguales, como cada mañana: grises, sin gesto reconocible, mirada perdida, cabeza baja. Incluso las pocas voces que llegabas a escuchar eran, como siempre, las de alguien que recriminaba irritado a algún pasajero que le había empujado, pisado o incluso mirado. Sí, aquella mañana parecía ser como todas.

Pero te sobresaltaste. Algo se salió de lo habitual. Pudiste ver a alguien sonreír. Eso no solo no era normal sino que sobrepasaba los límites de lo absurdo. ¿Cómo puede alguien sonreír a esa hora, en un autobús y en la gran ciudad? Pasó el rato, pasaron las calles y entre aquel bosque de ramas caídas seguía floreciendo aquella cara.

La sonrisa miró a su alrededor y vio a personas sin rostro que, a diferencia de ella, habían perdido la imaginación. Se habían vuelto presos de sus empresas, de sus vecinos, de sus amistades de conveniencia, de sus partidos políticos, de sus sindicatos, de los manipuladores publicitarios, de los programas absurdos de la televisión, de sus auriculares, de su teléfono móvil, de la sociedad de consumo y de todas esas cosas que nos alienan en la esta sociedad interesada que hemos creado.

Pero esa cara sonriente pensaba e imaginaba por sí misma, con ilusión e independencia. Y es que, si hay algo que realmente nos diferencia del resto de los seres vivos es la capacidad para fantasear, soñar, crear y, sobre todo, creer.

¿Tú crees?


viernes, 22 de marzo de 2013

El Cambio Climático vuelve a nuestras neuronas creativas

Tras un paréntesis obligado por otros compromisos (casi siempre deseables), retomamos nuestras publicaciones periódicas sobre el "cambio climático", que tato os gusta y que tanto nos habéis pedido. Iremos publicando diariamente una viñeta en facebook (http://www.facebook.com/antonio.rodriguezlaiz) y aquí, en el blog, haremos un repaso cada cierto tiempo.

Pues nada, a divertirse y a reflexionar, que ambas cosas son importantes.






jueves, 7 de marzo de 2013

Toté en el Salón del Cómic de Granada

Desde el viernes 8 hasta el domingo 10 de marzo, Toté estará presente como autor invitado en el XVIII Salón del Cómic de Granada. El domingo, a las 12,00 h.  presentará su libro "Desmadre en el Ayuntamiento".

También os anticipamos desde aquí que las aventuras de vuestro funcionario favorito, Juan Galindo, van a publicarse próximamente en formato cómic de forma semanal con un gran libro recopilatorio a fin de año. Los ayuntamientos ya están temblando nada más que pensarlo.

Mientras tanto, os esperamos en granada, en el Salón del Cómic.


jueves, 21 de febrero de 2013

El mundo está como para retirarse a orar

Para como está el mundo, creo que el más listo de todos ha sido Benedicto XVI. El hecho de renunciar (que no dimitir) del Papado es un acto de extrema humildad en unos tiempos en los que todo el mundo aspira al poder en cualquiera de sus formas. Pero más allá del acto renuncia en sí mismo, hay un elemento que denota la inteligencia de este hombre, que es la decisión de retirarse a un monasterio a orar.

Y es que el mundo se nos cae a trozos.

Lo de que haya guerras en diversos puntos del globo es terrible y lamentable, pero consecuente con la forma de ser del hombre. Nunca ha dejado de haber guerras, y no dejará de haberlas, pues hay muchos intereses en los países desarrollados para fomentar el negocio que se mueve en torno a ellas, desde la venta de armas hasta la reconstrucción de las ciudades. Además, ya se procura que los conflictos estén casi siempre lejos. 

Pero aquí mismo, en nuestro entorno, tenemos un cúmulo de crisis superpuestas que hacen del futuro algo muy borroso. Y es que a una crisis económica que afecta directamente a las familias con cada vez menos recursos, se une una crisis política en la que nadie parece tener más ideas que la del “y tú más”. Es deleznable ver a los políticos (todos sin excepción) hablando de forma cínica frente a los medios de comunicación explicando que la culpa siempre es del otro. Y sin ideas, por supuesto.

Y, además, en el caso de España, se suman una serie de señoritos nacionalistas que se olvidan de la solidaridad, de la historia (la de verdad) y de la Ley, buscando exclusivamente sus propios intereses y su poder en la parcelita que abanderan de forma indecente. Y todo, al final, por la consabida sed de poder y dinero.

Pero, ¿y la corrupción? Por si éramos pocos, ahora resulta que levantas la alfombra y rezuma la porquería. No hay partido político que pueda presentarse como abanderado de la limpieza porque todos se han valido de una forma u otra de donativos dudosos, de contratos nebulosos, de negocios ambiguos o de acciones discutibles en algún momento.

El trabajo, por su parte, es una especie en extinción. Cada vez son más los que engrosan las listas del paro y disponen de menos expectativas de contratación. La falta de horizonte del que adolecen las empresas y las dudas razonables sobre su futuro no les ayuda, precisamente, a crear puestos de trabajo. Por su parte, los sindicatos resultan ser el mayor timo de la historia, ya que solo valen para vociferar y sacar a la gente a la calle con el único fin (no confesable, por supuesto) de luchar por su propia supervivencia. No se han dado cuenta de que el mundo ha cambiado y que ahora ya no representan ni siquiera al quince por ciento de la masa trabajadora (de la que queda, por supuesto).

Y por si todo esto fuera poco, ahora resulta que comemos carne de caballo sin saberlo. Que los medicamentos genéricos tienen de todo menos medicamento. Que hay padres que resultan no serlo. Que la violencia doméstica (sí, doméstica, no de género) nos asalta cada día. Que los hospitales no tienen medios para atender a las personas como antaño. Que los actores protestan en la Gala de los Goya contra los recortes del gobierno mientras visten trajes que yo no pagaría con un mes de mi sueldo. ¿Seguimos?

Al final resulta que lo que tenemos, de verdad, es una crisis de valores.

Por todo esto, miro con envidia a Benedicto XVI, que ha decidido renunciar y que se recluirá en un monasterio a orar. Seguro que allí no sabrá de todo esto ni tendrá que aguantar las tropelías que gobernantes y poderosos hacen cada día. Y todavía hay quien lo critica. Posiblemente será porque el Papa ha sido capaz de renunciar, pero quien levanta la voz no es capaz de hacerlo. Perdería más de lo que es capaz de soportar.

martes, 15 de enero de 2013

Presentación de "Desmadre en el Ayuntamiento" en Granada



El viernes 18 de enero, a las 20,00 horas, se hará la presentación en GRANADA del libro de Toté "DESMADRE EN EL AYUNTAMIENTO". Si Boabdil levantara la cabeza, seguro que iría a verlo. Os esperamos.

Centro Artistico, Literario y Científico de Granada
c/ Almona del Campillo, 2 (Puerta real)
Granada